La expresión “domótica” en el mercado inmobiliario, es tal vez una palabra tan utilizada como vagamente comprendida. Cada vez más se incluye en publicidades y especificaciones de características de inmuebles, o se ofrecen productos englobados en esa categoría. Sin embargo, el uso de la expresión remite a una nebulosa difusa de significados, muchas veces errónea. Algunos se imaginan que la domótica consiste en algo tan rebuscado como la casa de los “Supersónicos”, mientras que otros pretenden estar ofreciéndola en un producto tan rudimentario como una luz que se acciona con un sensor de movimiento, o en un simple control de ingreso.