Las restricciones para hacerse del billete verde modificaron el
mercado inmobiliario en la ciudad.
Se acortan los plazos de financiación y gana terreno la moneda nacional. Fideicomisos, loteos y pozos se comercializan casi exclusivamente en pesos.
Las restricciones del gobierno nacional para obtener dólares le abrió la puerta a una nueva modalidad en la comercialización de las propiedades, donde el billete verde ya no es la estrella. Tanto
constructoras como inmobiliarias se volcaron a vender sus desarrollos en pesos, una modalidad inimaginada hasta hace pocos años atrás. Es más, el giro de 180 grados fue tal que, para no perder terreno en el mercado y seguir facturando, hasta las propiedades premium ubicadas en zonas top ya se consiguen con moneda nacional. Consultados por punto biz, desde las Cámaras del sector coincidieron en que “desde hace un tiempo se está impulsando esta medida porque quien tiene deudas de obras – personal, impuestos e insumos – debe abonar en pesos”.
En noviembre, la desarrolladora TGLT había armado una nueva estrategia para vender en moneda nacional los pisos que le quedaban en su proyecto Forum de Puerto Norte – la torre de oficinas Cubo B y del edificio 5 –. En Maui habían optado por el mismo camino y se habían largado a comercializar en pesos varias unidades de su proyecto. Es más, en diciembre último la inmobiliaria Dunod anunció ofertas de propiedades de diferentes segmentos a vender en pesos, desde pozos hasta ambientes listos para habitar.
La modalidad parece haber calado hondo en el sector. “En cualquier zona se aceptan pesos. Sólo algunos edificios de alta gama se venden en dólares, depende mucho del monto de las inversiones. Pero si esto sigue así todos van a tener que aceptar pesos. De otra forma no van a poder vender nada. Además las constructoras necesitan pesos porque le tienen que pagar a los albañiles y a los arquitectos”, indicó Carlos Rubio, ex presidente de la Corporación
Empresas Inmobiliarias de Rosario (Ceir).
Siguiendo en esa línea y haciendo eje en las movidas de Maui y Forum, Javier Grandinetti, presidente del Colegio de Corredores
Inmobiliarios de Santa Fe – Sede Rosario –, explicó que “el que construye para vender acepta pesos porque tiene que pagar deudas de obras, entonces pesifica la propiedad. Lo que hace es vehiculizar los pagos”.
Ya con las nuevas reglas de juego en el mercado y un mecanismo que parece comenzó a aceitarse de a poco, en Ceir destacaron que los cambios se pueden presentar en las formas de financiación. “Cuando se pesifica el producto se hace una entrega inicial del 30% o 40% de su valor. El resto se entrega en cuotas y se ajusta al índice de la Cámara de la Construcción”, señaló el presidente de la entidad.
Es más, desde la Asociación Empresaria de la Vivienda (AEV) aseguraron que los tiempos de financiación ya no son los mismos que hace unos años atrás. Es que con las ventas de las propiedades en pesos “los plazos se han acortado mucho y ya no son prolongados como antes. Quienes no tienen la plata deben sacar algún crédito hipotecario”, indicó Marcelo Passardi, presidente de la entidad.
La superficie marca la divisa
Si bien la tendencia marca que inmobiliarias y constructoras que levantan sus desarrollos en zonas top de a poco comenzaron a pesificar las ventas de las unidades premium, existe una batería de productos en el mercado que ya no basan su comercializacvión en la moneda verde. Según el relevamiento que hizo punto biz, todas las Cámaras del sector consultadas marcaron el mismo camino y coincidieron en que los proyectos de mediana categoría o estándard la moneda norteamericana pasó definitivamente a un segundo plano.
“Los fideicomisos tienen un precio de referencia en dólares, pero las ventas reales se hacen en pesos”, señaló Carlos Rovitti, presidente de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario (Cadeiros).
Incluso, desde Ceir remarcaron que “actualmente es más fácil vender algo chico en pesos porque las constructoras aceptan la moneda argentina. Aquellos que buscan comprar algo de entre $100.00 o $200.000 lo hacen directamente con moneda nacional”.
Quien también detalló cuáles son los productos que se ofertan en pesos fue Grandinetti, que aseguró que en el mercado existen vendedores que ya volcaron diferentes dominios a valores totalmente pesificados. “Los fideicomisos de
construcciones, los loteos, y los pozos se ofertan en pesos”, ejemplificó.
“Salvo casos particulares, todas las transacciones se están haciendo con la divisa de nuestro país sin ningún tipo de inconvenientes. Los precios en dólares son referenciales. Lo que pasa es que todas las empresas pagan sus impuestos, los costos de mano de obra o insumos en pesos. No tiene sentido recibir dólares si después hay que cambiarlos. El grueso del mercado agarra pesos”, aseguró Passardi.
Todavía algunos se aferran al billete verde
Pero existe un sector, restringido quizás y fiel a la moneda norteamericana, que se aferra a la divisa verde para mantener sus ahorros. Es según marcan empresarios de la construcción, las personas que tienen algún inmueble y lo quieren vender se niegan a recibir pesos.
“El inmueble se ha consolidado como un ahorro y la gente busca mantener su especie, su valor. Entonces los individuales que son dueños de alguna propiedad, si venden, lo hacen en dólares para mantener el valor de lo que tenían. El que vende algo usado quiere moneda estadounidense”, indicó Grandinetti.
Sguiendo con el mismo discurso, el presidente de Cadeiros explicó que los dueños de propiedades que se quieren deshacer de ellas “no realizan la transacción en pesos porque buscan tener un resguardo en divisa norteamericana”.
Por último, quien reafirmó la tendencia fue Rubio, que aseguró que “ese grupo de personas quiere dólares, aunque hay casos que se puede negociar para llegar a un acuerdo”.
Fuente: Punto Biz