En el tiempo transcurrido desde su lanzamiento, la Ley de Blanqueo de Capitales, la medida implementada por el Gobierno para promover la inversión y el ingreso de divisas, y apuntalar la recaudación impositiva; no ha logrado captar demasiados adeptos. A causa de ello, la AFIP intenta incentivar a los ahorristas offside a regular su situación tributaria, mediante la promulgación de nuevas resoluciones. La resolución general 2609 especifica y flexibiliza la oferta inicial para el blanqueo de capitales.
Entre las modificaciones encontramos la incorporación más específica de los destinos que se podrán dar a los fondos a blanquear, como: producción televisiva, cinematográfica, editorial, publicitaria, en la industria cultural e incluso en la del arte. Además se pueden exteriorizar fondos en
obras en construcción en curso al 24 de diciembre del 2008. A ello se suma una modificación del procedimiento: no es obligatorio depositar los fondos blanqueados en un banco cuando el dinero se encuentre dentro del país y sea destinado a
inversiones productivas,
compra de viviendas o títulos públicos.
El objetivo de esta medida es el de alejar los reparos que presentaron bancarios y ahorristas para participar de la primera propuesta. En otras palabras, los ahorristas no querían pasar por los bancos ya que podrían ‘tentar’ a funcionarios a ‘captar’ fondos. Y los bancos privados tenían a las posibles sanciones a partir de la ley penal cambiaria.