La Municipalidad presentó la última parte del plan de reformulación de normas urbanísticas de la ciudad, correspondiente al segundo anillo, corredores y al cordón perimetral norte, noroeste, oeste, sur y suroeste. De este modo, quedó establecido en cada rincón de la ciudad qué, dónde, cómo y a cuánta altura se podrá construir.
Del análisis de la propuesta se desprende una fuerte limitación al levantamiento de
nuevos edificios en los barrios, ya que sólo en uno de los corredores se podrá construir hasta 30 metros de altura.
El segundo anillo de la ciudad está delimitado al sur por las calles Spiro, Grandoli Biedma, Ayacucho y Seguí; al norte por Sorrento, Marull, Hernández y Gurruchaga; al oeste por las vías del ex ferrocarril Belgrano y al este por el río, French, Echeverría, Carballo, Thedy, Junín, Canning, Alberdi, Salta, Vera Mujica, 27 de Febrero, San Martín, Rueda, Alem, Gálvez y Belgrano. Para estas zonas, el municipio definió cuatro áreas de tejido (AT) con límites en la altura, con usos dominantes y otros no admitidos.
En la denominado AT 2, que abarca una estrecha zona ubicada entre Alberdi, Avellaneda y Pellegrini se permite una altura máxima de 13 metros (planta baja más dos pisos) y una mínima de cuatro.
Allí se podrán construir sólo viviendas familiares o colectivas y no depósitos ni industrias. La AT 3 está comprendida por una zona que va desde la altura de la usina Sorrento y está delimitada por Alberdi, el ferrocarril Belgrano, Avellaneda, Segui, 27 de Febrero y el río. Las restricciones son las mismas que para la AT 2 pero también se pueden hacer
propiedades de uso mixto.
La AT 4 se encuentra entre 27 de Febrero, Segui y Francia. Allí se podrán construir hasta 15 metros (planta baja más cuatro pisos) y estará habilitado para levantar industrias y depósitos menos restringidos, pero no los más restringidos. Tampoco se podrán crear depósitos de venta de desechos ni edificios de
residencia, culto, educación, salud y ocio. La AT 5 está comprendida por algunos salpicados ubicados en Oroño y Segui; Eva Perón y Francia, Rondeau y la usina Sorrento, Pellegrini y Avellaneda hacia el este. Acá estará habilitado para construir hasta diez metros de alto con cuatro metros de servidumbre de jardín. Sólo está disponible para viviendas unifamiliares.
En cuanto a los corredores, en el B (Avellaneda, Eva Perón, Mendoza, Pellegrini y Alberdi) estará permitido construir de seis a 30 metros (planta baja y nueve pisos) de altura para
viviendas colectivas o
comercios y no se podrá levantar ningún tipo de industria, estacionamiento ni depósitos. El C tiene casi idénticas restricciones pero la altura máxima permitida es de 19 metros (planta baja y cinco pisos). Por otro lado, también quedaron definidas las áreas de patrimonio histórico y las de preservación.
La presentación estuvo a cargo del intendente de la ciudad, Miguel Lifschitz, y de la secretaria de Planeamiento, Mirta Levin, quien destacó que se trata de un notable avance en el reordenamiento de la ciudad que no apunta a frenar a la
inversión sino a encausarla con reglas claras. Por su parte, el intendente dijo que este trabajo sirve para tener más precisiones del entramado de
Rosario, conocer las características de cada zona y trabajar con más minuciosidad de acuerdo a su realidad. “La idea es dejar de mirar de lejos y poner una lupa deteniéndose en cada particularidad”, explicó.
Esto se traduce en una fuerte apuesta por la
preservación no sólo de edificios históricos sino también de las características de cada uno de los barrios. “Hay que gente que decidió vivir en
Fisherton para tener tranquilidad y no está bien que de un día para el otro le aparezca un
edificio en altura. No es que estemos contra de estas
construcciones, lo que establecemos es que se hagan en un lugar específico que no altere el barrio”, señaló. Esta semana el proyecto terminará de circular los canales administrativos de la Secretaría de Planeamiento y se prevé que la próxima llegue al Concejo Municipal.
Fuente: Punto Biz