La actual coyuntura se presenta como un interesante punto de inflexión en el negocio inmobiliario. A diferencia de lo que ha ocurrido en los últimos años no todo se va a vender y no todos los precios se sostendrán. Ante cada alternativa de inversión, habrá que detenerse a estudiar el mercado, el producto, la localización, la estructuración financiera del proyecto. Es necesario evitar las generalizaciones y encontrar los productos adecuados para cada perfil de comprador. En esta nueva etapa el foco pasa de la macroeconomía a la microeconomía del
proyecto inmobiliario.
Quiénes no hagan bien los deberes corren serios riesgos de perder dinero, quedarse a mitad del camino con el emprendimiento y, lo peor de todo, quebrantar la confianza de los inversores extendiendo un manto de sospecha sobre todo el sector.
No caben dudas que, hoy en día, la formulación y evaluación de proyectos de inversión cumple un papel de primordial importancia entre los desarrollistas e inversores que deben decidir la asignación de recursos para ser destinados a
emprendimientos inmobiliarios.
Implícita subyace una responsabilidad social de profundas repercusiones que afecta a toda la sociedad. En efecto, los
proyectos inmobiliarios surgen de las necesidades individuales y colectivas de la persona. Es ella la que importa, son sus necesidades las que deben satisfacerse a través de una adecuada asignación de los recursos, teniendo en cuenta la realidad social, cultural y política en la que el proyecto pretende desarrollarse.
No queda espacio para la improvisación. El esquema que pudo resultar un par de años atrás, de seis amigos que se juntan, contratan a un arquitecto, hacen un edificio, venden los departamentos y ganan dinero, no va más. En este nuevo escenario, sólo trabajando profesionalmente se podrá obtener rentabilidad.
Estos “momentos de descanso” que el mercado inmobiliario nos propone, son el tiempo oportuno para pararnos a pensar, para delinear la estrategia, para aunar fuerzas y para alimentar la mente y el espíritu. Son períodos adecuados para ordenar conceptos, para estudiar detenidamente proyectos y para tantas actividades postergadas por el diario devenir. El nuevo escenario de negocios es propicio para la profesionalización y es por eso que esta carrera de postítulo orientada a profesionales del sector inmobiliario deseosos de ampliar sus perspectivas de negocios y su modalidad a distancia permite la participación de profesionales de todo el país que de otra forma se verían imposibilitados de sumarse a este programa de formación profesional.
La carrera está orientada a Arquitectos, Ingenieros, Abogados, Contadores, Licenciados en Administración, Licenciados en Economía, Escribanos, Sociólogos, Profesionales del sector Inmobiliario y otros actores del mercado.
Se trabajará haciendo uso de toda la tecnología disponible para acercar a los alumnos al equipo de docentes a través del Campus Virtual del ICI. Asimismo, los participantes podrán traer sus propios proyectos, para –bajo el coaching de los profesores- formular y evaluar sus
negocios inmobiliarios reales, que traen de sus propias empresas o clientes. El objetivo es que los proyectos desarrollados se materialicen y conviertan en emprendimientos exitosos.
La dirección del Programa está a cargo del Lic. Mario Gómez. Participan del cuerpo docente prestigiosos profesionales del sector: Arq. Graciela Alonso, Lic. David Tisocco, MDI Fernando Sciarrotta, Dr. Alberto Reynaud y Prof. Iván Fernández.
Informes e Inscripción:
Instituto de Capacitación Inmobiliaria
Cámara
Inmobiliaria Argentina
Bartolomé Mitre 784
Tel (05411) 5031-3333
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