El año entrante arranca con fuertes aumentos en el transporte, constantes incrementos en los combustibles, la eliminación de subsidios que impactarán en las tarifas de luz, agua y gas, subas en medicina prepaga y colegios privados y en los impuestos, además de los ajustes en la canasta familiar.
"Hay que pasar el invierno", decía el ex Ministro de Economía Álvaro Alsogaray, cuando aplicaba un plan de ajuste (uno de los tantos) por los que hemos pasado en el país. Una frase que quedó en el refranero popular, pero que no refleja tanto la realidad
argentina. En nuestro país lo realmente difícil es pasar el verano.
En el verano vino el plan Bonex, el corralito, el corralón, la Resolución 125, las crisis energéticas, el fin de las AFJP entre otras calamidades. Y no es casual, la liquidación de divisas es en nuestro país de marzo a agosto (hoy un poco extendida por la aparición de los silo-bolsas). Es en el verano cuando aparecen las necesidades de equilibrar la balanza de pagos.
En este momento el desafío es pasar el verano, el largo e interminable verano que, en el 2012. Un breve repaso de los días que nos esperan incluye la posible eliminación de los subsidios nacionales para los usuarios
residenciales en las facturas de luz, agua y gas, lo que haría disparar las tarifas notablemente. A ello hay que sumar incrementos ya dispuestos por las empresas de medicina prepaga que llegan al 15% y en los colegios privados, con promedios del 20%.
¿Cómo se presenta el 2012 para el
mercado inmobiliario? Si hay algo que está claro es que, ante los avatares a los que se verá expuesta nuestra industria, resulta imprescindible una mirada microeconómica. Cada desarrollador, cada inversor, cada usuario final se hace preguntas que necesita contestar: ¿Es el momento de iniciar un proyecto? ¿Es tiempo de comprar? ¿Me desprendo de los dólares? ¿Me obligo en pesos? ¿Es oportuno
invertir? ¿Seguirán creciendo los precios? ¿Habrá sobreoferta? Las respuestas exigen un análisis caso por caso.
La gran diferencia con años anteriores es que no todo se va a vender y no todos los precios se sostendrán. Ante cada alternativa de inversión, habrá que detenerse a estudiar el mercado, el producto, la localización, la estructuración financiera del proyecto. Si logramos pasar el verano sin sobresaltos, el 2012 va a ser bueno. Si sabemos aprovechar este verano para estudiar las variables, estaremos mejor. Si logramos pasar el verano, queda por delante la parte buena del año…