Aunque parezca reiterativa, la afirmación de que la inversión en ladrillos siempre es la mejor opción frente a otras alternativas en el largo plazo, también ha demostrado solidez y fortalezas cuando hay inflación.
En este contexto, surge una pregunta básica, que es en qué conviene invertir: ¿en lotes,
condominios, viviendas? ¿Comprar o construir?
Ante la ausencia de financiamiento crediticio o la imposibilidad de acceder por las condiciones exigidas, tanto el inversor como el usuario final tienen que considerar posibilidades diferentes.
La modalidad que se ha impuesto en los últimos años para la adquisición de lotes radica en que son los propios desarrolladores quienes financian, tanto en pesos como en dólares, a plazos que van desde los 24 a 48 meses y con distintas opciones.
En los barrios más consolidados de todas las zonas de la Provincia y del Gran Buenos Aires, al igual que en el interior, se pueden obtener plazos y formas de pago más flexibles e inclusive "a medida".
"Prácticamente la última zona en incorporar condominios desde hace dos años fue Canning. Los principales interesados han sido jóvenes profesionales, matrimonios recientes o parejas mayores que ven reducirse el grupo familiar y optan por mudarse cerca de los hijos", explicó Damián Garbarini, de la inmobiliaria homónima.
La mayoría está en plena construcción y otros empezarán a hacerlo en el corto plazo, como Amaneceres, Casas de Canning, Terrazas de Canning, Pérgolas de Canning y Naturaleza, entre otros.
Los valores de referencia por metro cuadrado parten desde los US$ 900 y llegan hasta los US$ 1.350.
Garbarini enfatizó que "el crecimiento de Canning es genuino. Hay que analizar el interesante proceso social y cultural que ha generado este fenómeno
inmobiliario, sumado a que esta zona se está urbanizando, pero conserva la esencia de pueblo, condición muy buscada en la actualidad".
En otras zonas, como el oeste, se dan casos similares. "El Espinillo Golf Club de Campo ubicado en Carlos Keen, partido de Luján, a cinco minutos del Acceso Oeste, ha resultado un éxito de ventas el último año y ahora las obras están en su etapa final", explicó Maximiliano Granito, gerente de ventas de Chacras del Oeste.
"El entorno campestre y pintoresco de Carlos Keen, el acceso directo a la autopista y el diseño del barrio, muy influenciado por la cancha de golf, además del precio accesible y la nueva
financiación de 36 meses, hicieron de El Espinillo un éxito: sólo quedan 30 lotes de un total de 272 fracciones", comentó Granito.
¿Comprar o construir?
Comprar una vivienda usada o construir la casa deseada es todo un dilema. Quienes ya tienen el lote y ahorros en dólares -aunque sean limitados- pero destinados a construir, tienen que prever una inflación en pesos del orden del 30 por ciento anual, según estimaciones de consultoras privadas, las que agregaron que el dólar no subirá en esa proporción.
De acuerdo a estos estudios económicos, posponer la decisión de construir significará, en la práctica, edificar menos metros cuadrados o, lo que es más grave, se corre el riesgo de no poder terminar la obra. También puede pasar que se deba invertir más de lo previsto, aseguran los especialistas.
"Una de las claves para maximizar la inversión es comprar la mayor cantidad de materiales y guardarlos. Revestimientos, pisos, sanitarios, grifería, sistemas de calefacción, refrigeración y aberturas son productos que aumentan mucho en tiempos inflacionarios, pero se pueden acopiar", afirmó Gervasio Ruiz de Gopegui, gerente de New Fidu.
¿Nuevo o usado?
"Otra opción es adquirir casas nuevas o usadas, teniendo en cuenta que a lo sumo estas últimas no superen los 15 años de antigüedad, en general. La única traba es que prácticamente requieren de un desembolso tradicional, es decir pagar al momento de la firma del boleto y luego la escrituración, pero esta modalidad no tiene financiamiento", argumentó el profesional.
Actualmente, el valor de venta de las casas a estrenar supera los US$ 1.100/ 1.200 el metro cuadrado, mientras que las viviendas usadas cotizan desde US$ 800 el metro cuadrado.
Durante 2009 se adquirieron muchas casas a estrenar por lo que la oferta ha disminuido y las razones fueron básicamente el incremento del costo de la construcción; también del aumento del valor de los lotes, por lo que resultó más efectivo comprar la casa ya construida.
Las ventas del último cuatrimestre de 2009 se reflejan en la cantidad de operaciones
inmobiliarias registradas en la provincia de Buenos Aires, donde en enero de este año aumentó un 14 por ciento respecto del mismo mes del año pasado, según datos del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires. Y en cuanto a los montos escriturados se registró un incremento del 50 por ciento.