Desde febrero, el organismo obliga a los operadores a inscribirse en un registro (resolución general 2.168) y después la intención es que todas las operaciones
inmobiliarias deben contar con un certificado extendido por la Afip para poder firmar la
escritura. Este se otorgará teniendo en cuenta el valor ofrecido en el mercado por el vendedor y el valor efectivo de la operación. Esta última disposición fue anunciada en diciembre por Alberto Abad, titular de la Afip, pero aún no hay ninguna norma al respecto.
El primer paso en la ofensiva fiscal, lo dio el ente recaudador en octubre cuando puso en marcha la tramitación de un certificado para que, al momento de escriturar, el vendedor no pague el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI). Están exentos aquellos que vendan su vivienda única y se comprometan a adquirir otra en el término de un año. Desde que se implementó este trámite, la recaudación por este gravamen se multiplicó aunque muchos operadores del sector aducen que se debe a la complicación para obtener el certificado. "Hasta ahora, nunca lo vi", graficó un inmobiliario.
Bajo control. Pero a partir de 2007 comenzará una ofensiva de control sobre las inmobiliarias. La intención es, no sólo hacer que estas tributen sobre el valor real de las operaciones, sino que los compradores y vendedores declaren las
propiedades por su precio.
Para esto, la Afip implementará desde el jueves el Registro de Operaciones Inmobiliarias, en el cual deberán inscribirse todos los intermediarios del sector hasta el 16 de marzo. Aquí se incluyen todas las personas o las empresas que en forma habitual realicen (por cuenta propia o de terceros) las operaciones de compra venta y alquiler de inmuebles.
Los que deben inscribirse en el registro forman un universo muy amplio: no sólo incluye a inmobiliarias y
desarrollistas, sino también están incluidas empresas, asociaciones o entidades que se dediquen al alquiler o explotación de salones de fiestas y convenciones.
Pero, además, la norma obliga a registrarse a los particulares que tengan cinco o más propiedades para la renta, o teniendo menos que el alquiler arroje ingresos de ocho mil pesos mensuales o 96 mil anuales.
Esta última disposición es la que está generando más resistencia y consultas. "A nosotros, como inmobiliaria, no nos afecta tener que registrarnos, pero muchos propietarios están inquietos y están consultando", dice Martín Dahan, tesorero de la Cámara de Corredores
Inmobiliarios (Cacic). "De todos modos, si a nosotros nos empiezan a exigir demasiada información nos puede perjudicar porque la gente no quiere dar datos y podría operar obviando las inmobiliarias", agrega.
Por el momento, los particulares con más de cinco inmuebles son los más preocupados: la inscripción en el registro de la Afip implicaría "blanquear" todas sus propiedades, tributar ganancias, bienes personales e inscribirse en ingresos brutos (provincial) y comercio e industria (municipal). Ante esto lo que ya están haciendo algunos es realizar un adelanto de herencia: se quedan con cuatro propiedades y el resto se la traspasan a sus hijos, manteniendo el usufructo.
Fuente: CityEconomika.com