No hay duda que las fronteras se han desmaterializado para la inversión extranjera directa. Los flujos de dinero dispuestos a viajar alrededor del mundo, sin limitaciones de distancia crece día a día y una buena parte de ellos se dirige al
sector inmobiliario.
Así surge de un informe elaborado por la firma internacional Jones Lang Lasalle según el cual hasta junio del corriente año las
inversiones inmobiliarias directas en todo el mundo alcanzaron los 290.000 millones de dólares.
El 85% de las transacciones interregionales se concentró sólo en cinco mercados; Estados Unidos atrajo un 38%, Alemania un 19%, Reino Unido un 14%, Francia un 8% y Japón, que reunió el 5% del total.
Durante el pasado año 2005 América Latina y más concretamente México ingresó como un objetivo interesante para la inversión internacional, registrando 1.600 millones de euros en compras.
Si bien la procedencia desde la que parte el dinero en busca de
invertir en ladrillos es diversa, los inversores que mayor cantidad de fondos colocaron fuera de su país fueron los estadounidenses, con un aumento notorio de los provenientes de oriente medio beneficiados por el incremento del barril de petróleo.
Los famosos Reits, Real Estate Investment Trust, fondos de
inversión inmobiliaria, estan creciendo en número y acumulando cada vez mayor capital que después se vuelca hacia inmuebles en distintos paises siendo los responsables de buena parte del flujo global de inversión. Estos fondos suelen dar prioridad como destino de sus capitales a las oficinas, centros comerciales y emprendimientos de hoteleria.
Pero, no sólo la inversión institucional es la que alimenta el circuito internacional de la inversión inmobiliaria, cada vez también un mayor número de inversores particulares decide comprar propiedades fuera del país donde tiene su residencia fija, atraidos en general por una ventaja relativa de precios inmobiliarios, costos y calidad de vida con relación a la que existe dentro de las fronteras de su nación.
En este sentido, Buenos Aires y Argentina cuentan con algunas ventajas relativas importantes que son destacadas por aquellos inversores inmobiliarios que han decidido ya compras en nuestro país. El buen nivel de oferta cultural, los bajos niveles de precios de las propiedades por productos de muy buena factura y un costo de vida reducido en términos de dólares aparecen encabezando las justificaciones de las compras residenciales. La posibilidad de revalorización de la inversión y el estar fuera de focos de áreas de conflicto internacional y del terrorismo también son elementos fuertemente valorados por los compradores extranjeros.
El nivel de transparencia del mercado es también un dato sumamente importante, que es rescatado por los asesores internacionales en
negocios inmobiliarios, en este sentido es interesante resaltar la evolución positiva de nuestro mercado en los últimos tiempos según el ranking de Jones Lang Lasalle, alcanzando nuestro país un nivel "medio" en términos de transparencia, calificación que si bien no es la mayor no resulta negativa, ya que la escala de valoración está establecida en orden de mérito de condiciones de transparencia, como Alta, media, baja y no transparente.
Como se ha visto, en esta segunda mitad de la primera década del siglo, el dinero está dispuesto a viajar y sólo hay que postularse como destino posible para él. De la seriedad, transparencia, calidad y difusión de la oferta dependerá que el inversor inmobiliario global nos integre definitivamente a su ruta.
Para más información y gráficos del tema ver la nota en Reporte Inmobiliario.
ReporteInmobiliario.com, Lunes 4 de Diciembre de 2006.