La obra se ubica en un lote con doble frente, de manera tal que el acceso se encuentra sobre el Boulevard Brown al 600 a pocos metros de la Avenida Gales, frente al mar, y con accesos de servicios y cocheras por sobre la Avenida Roca.
Con finalización prevista para diciembre del año próximo, se trata de un
hotel de 4 estrellas superior, que constará de 95 habitaciones, todas ellas de dimensiones similares, del orden de los 33m2, con recepción y lobby en planta baja, sobreelevada de desde la línea municipal. En este mismo nivel se encuentra un SPA, que cuenta con sauna, jacuzzi y un pequeño gimnasio, y cocheras y servicios generales en el subsuelo.
Como explicó a ÁREAS Globales el ingeniero Walter Kobak, titular de la desarrolladora Surwal, a cargo del proyecto, “el gran desafío fue adaptarse a la
construcción existente, una estructura de hormigón de mas de 1400m2, con más de 20 años de existencia, de muy buena calidad de materiales y ejecución, lindera entre dos
edificios de 4 y 8 pisos respectivamente”. El edificio había sido construido como hotel, y allí funcionó el Casino de Puerto Madryn, hasta que éste se trasladó a un nuevo sitio.
Otro gran limitante fue respetar las restricciones de código, fundamentalmente en cuanto a retiros y alturas máximas proyectadas sobre el frente costero y por otra parte el marcado interés de los
desarrollistas por lograr que los usuarios tuviesen visuales al mar en todo momento. Razón más que suficiente para quienes pueden desde allí, en noches serenas de invierno oir los sonidos de las ballenas, principal atractivo turístico de la zona.
La hipótesis de demolición fue descartada, y se proyectó un edificio con un basamento que toma todo el lote, de 9 niveles, priorizando los accesos principales sobre el Bvrd. Brown. La torre apoya su contrafrente sobre la Av. Roca, retirando su frente en promedio 7 metros respecto de la línea municipal sobre el lado costero. Los dos últimos pisos se retiran, generando terrazas.
“El Grupo Fën fue responsable del know how, y se hará cargo del gerenciamiento del establecimiento, que estará bajo la marca Dazzler”, detalló el ingeniero Kobak, quien comentó que el negocio se realiza con inversores locales, pero también de Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Usuahia, Bahía Blanca y la Capital Federal, y que las unidades funcionales se encuentra ya vendidas en un 60%.
La forma de pago incluye una reserva del 30% y el resto financiado en 18 cuotas ajustables con el costo de la construcción. Cada habitación tiene un costo que va entre US$ 120.000 y US$ 110.000, de acuerdo con la ubicación, es decir que tenga o no vista plena al mar. De acuerdo con un estudio previo de mercado, se estima que el rendimiento de la
inversión, considerados el 50% de espacios comunes (cocheras, spa, lobby,
oficinas) superaría el 12% anual “porcentaje que no alcanza ningún otro negocios en la zona”, comentó el desarrollista.
Fuente: Áreas