En el predio de seis hectáreas donde la constructora naval Melodi está intentando reactivar el astillero malogrado por Nora Julián, hay otro proyecto ambicioso que en breve se pondrá en marcha. Se trata de la instalación de una guardería náutica que en su última etapa llegará a tener una capacidad para algo más de 1.000 embarcaciones, un número que la convertirá en la más grande de la ciudad.
La balanza económica de Rosario siempre estuvo inclinada hacia el norte de de la ciudad, sobre todo en los últimos cinco años con los
desarrollos inmobiliarios premium de Puerto Norte. Sin embargo, esta tendencia de a poco se está revirtiendo desde que en el sur comenzaron a surgir emprendimientos de considerable importancia.
Primero, fue la decisión de la Provincia de que el casino se instalara en Oroño y Batlle y Ordóñez. De allí en más se sucedieron las novedades: un hotel enfrente del City Center, la biblioteca municipal del Bicentenario, y, como última novedad, el centro corporativo en
terrenos concesionados del puerto local.
A todos estos desarrollos se suma ahora otro que promete acompañar el creciente movimiento de la zona sur. Quien pilotea este ambicioso proyecto es la constructora naval Melodi, la misma empresa que está reimpulsando el astillero en el puerto de Rosario. Precisamente, la firma local desarrollará el negocio en el mismo predio de 6 hectáreas donde en algunas semanas comenzará a reparar barcazas.
En diálogo con punto biz, los directivos de la constructora adelantaron que la guardería -que aún no tiene nombre- contará con algunas particularidades que la harán única: “Primero, un espacio frente al río de 70 metros. Segundo, la profundidad, porque estamos a 10 metros del canal, con 34 metros de profundidad. En muchas otras guarderías los barcos quedan varados si hay bajante. Y tercero, un espacio físico de 3 hectáreas a 7 metros del nivel del río. Hubo una crecida límite de 5,30 metros y el agua no llegó en absoluto”, enumeró Diego Mansilla, socio de Melodi.
El proyecto, para el cual se
invertirá un total de u$s1 M, se divide en dos etapas. En un principio, los emprendedores
construirán un galpón de 1.500 metros cuadrados con capacidad para 360 embarcaciones en cunas, un área para unas 100 lanchas en trailers al aire libre, y un estacionamiento para 1.000 vehículos. Y, en segundo término, levantarán una segunda nave dentro del mismo galpón para dar lugar a otras 360 embarcaciones en cunetas, además de ampliar la zona de trailers para 200 plazas más.
“Vamos a tener una operatividad que no te la da ninguna guardería, porque cada nave va a tener su bajada independiente, y, a su vez, va a haber una bajada para trailer, y para el cual habrá dos tractores. O sea, va a haber tres bajadas. Duplicamos la cantidad de lanchas en relación a otras guarderías, pero al mismo tiempo triplicamos la operatividad”, explicó Mansilla.
Estacionamiento para el total de los vehículos que bajen lanchas, acceso directo y ágil con la avenida Circunvalación, capacidad para más de 1.000 embarcaciones, franco frente al río en una zona de profundidad, son otros de los puntos favorables que remarcan desde Melodi en relación a otras guarderías de la ciudad.
“El proyecto contempla alrededor de 1.000 lanchas, pero hay capacidad de expansión para 300 más. Pero, además, como usuarios de paquetes del predio, podemos redistribuir los espacios si el negocio de la guardería es realmente rentable. Eliminando un ala del astillero se podría hacer otro galpón para 1.000 lanchas más”, dijo Fabián Maldonado, titular de la firma, con respecto a la posibilidad de futuras ampliaciones.
Pero hay más. Con la mira puesta en darle una veta más comercial al emprendimiento, Melodi construirá dentro de la guardería un
edificio arrimado sobre el río que albergará un bar, baños, oficina y comercios para la venta de elementos náuticos. “La idea es que el cliente venga acá y tenga todo resuelto”, dijeron los socios.
Para avanzar con el desarrollo del negocio, la empresa se asoció junto a inversores locales que harán frente al 49% de la apuesta. “Este mes cerramos el contrato definitivo. Una vez firmado, esperamos el aval del Enapro, que tiene que ser en los siguientes 15 días, y al mes empezaríamos con las obras, para estar operativos en la próxima temporada de verano”, agregó Maldonado.
De las ruinas a la reactivación
Los terrenos portuarios que hoy están en manos de Melodi tienen un pasado con pocos laureles. Por muchos años se sucedieron intentos fallidos por poner en marcha un astillero. Hoy, la constructora rosarina quiere remontar el desvaído predio, para lo cual dividió el espacio en dos unidades de negocios: por un lado, busca reactivar el astillero aprovechando la cosecha récord. Y, ahora, se mete en este nuevo emprendimiento que seguramente le dará mayor movimiento a la zona.
FUENTE: Punto Biz