"En la Argentina, la cantidad de salarios mensuales para comprar una vivienda es similar al número que se necesita en España", afirmó Gutiérrez, quien destaco que
"la diferencia es que mientras en Argentina hay 100 mil operaciones hipotecarias, en España se dan un millón setecientos mil al año".
Gutiérrez destacó que existen
"tres áreas de competitividad a nivel país, desarrollador y producto inmobiliario". En ese sentido, señaló que
"el mercado argentino de los desarrollos urbanos es hoy uno de inversión", y añadió que
"comparado con el español, ése tiene además un sector externo y uno hipotecario".
"Imagínense si al mercado local, que tiene un buen nivel de actividad, se le suman estos dos mercados", remarcó el empresario, quien precisó que
"España tiene una producción de 800 mil viviendas al año, que la tiene que rebajar en 30 por ciento para evitar problemas de precios".
Al respecto, indicó que los españoles
"tienen que buscar mercados alternativos", y consideró que
"ahí está la importancia de buscar y competir como país". "Hay que presentar a la Argentina. í‰sta es un área de competitividad para trabajar", afirmó Gutiérrez.
En el mismo panel, que trató la competitividad en el
desarrollo inmobiliario, el gerente de área de
Real Estate de IRSA,
Jorge Cruces, destacó a la
"competitividad como la ventaja comparativa de un emprendimiento para alcanzar y sostener una determinada posición en el mercado a lo largo del tiempo".
Para ello, remarcó que todo emprendimiento necesita de
"el desarrollo de una marca; una estrategia de financiamiento; recursos humanos, que representan una gran fortaleza; y el manejo eficiente del capital de trabajo".
Cruces puntualizó que para el caso de IRSA, la empresa pasó
"de 150 mil metros cuadrados de ABL en shopping en 2003 a 230 mil metros en la actualidad", y estimó que
"el objetivo es llegar a los 400 mil metros en 2010".
Este portfolio permite manejar de manera más eficiente los recursos y negociar de otra manera para su asignación y optimización, subrayó el ejecutivo, quien destacó, por ejemplo, que
"se pueden llegar a obtener tasas bajas de financiamiento por el volumen de emisión de deuda en el mercado de capitales".
En ese sentido, puso de relieve que
"Alto Palermo logró perforar el piso de 8 por ciento de tasa de interés anual, cuando ninguna emisión de deuda soberana lo logró".
Por su parte, el presidente del Grupo Chateau,
Diego Mazer, remarcó que la competitividad para su empresa pasa por
"diferenciar el producto a través de mejores servicios adicionales", y puntualizó que en un emprendimiento que se está desarrollando en el barrio porteño de Puerto Madero
"hay 4.000 metros cuadrados de amenities".
"El objetivo es mostrarle al cliente qué es lo distinto que le ofrecemos, eso es lo que tiende a valorar", afirmó Mazer, quien señaló que
"como desarrolladores apuntamos al menor costo posible, y de cada tema hay muchas discusiones internas, porque se trabaja en lograr la más alta calidad".
Destacó que la meta para el Grupo Chatau es
"superar las expectativas, que si los clientes esperaban algo, encuentren algo mejor".
"Entendemos que los clientes quieren maximizar su inversión, tener la calidad asegurada, y entonces tratamos de brindar un mejor servicio de asesoramiento al cliente", indicó Mazer, al tiempo que concluyó que
"costo, calidad y servicio, crea satisfacción y lealtad".