“Hoy por hoy uno de los dos sueldos que ingresan en una familia tipo de clase media se destina a pagar el alquiler de la vivienda”. La frase pertenece a Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Públicos e
Inmobiliarios de Mendoza, quien aseguró, además, que “casi no hay familias de clase media que junten entre los dos menos de $4.000”. La primera parte del argumento fue corroborada por José Vargas, economista senior de Evaluecon, aunque para el consultor “todavía quedan familias que no llegan a ese monto, como los municipales o los docentes que recién se inician”.
Según los últimos datos relevados por Evaluecon, en marzo, el sueldo promedio de un mendocino se ubicó en $2.500, es decir 15% más que en febrero cuando el salario era de $2.109. Si de alquileres se trata, Vargas estimó que “depende de la zona y el metraje (de la vivienda) pero en general, uno de los sueldos se gasta en alquilar”.
Así, una familia tipo mendocina gasta entre $2.000 y $2.500 en pagar el canon mensual de una vivienda promedio (dos o tres
dormitorios, cocina-comedor, patio y cochera).
En el caso de un matrimonio de clase media en el que los dos trabajan, la ecuación parece resolverse sin mayores problemas: uno de los salarios va a parar al alquiler. “Generalmente es el sueldo de la mujer, que muchas veces gana menos que el hombre, aunque debería ganar igual”, admitió Debé.
La conclusión del corredor, basada en su experiencia profesional, es certera. De acuerdo con el informe “Situación laboral de varones y mujeres”, elaborado por el Ministerio de Trabajo de la Nación y dado a conocer a finales de marzo último, las mujeres en la Argentina perciben salarios que están, en promedio, 30% por debajo de los que cobran los hombres y la diferencia es del 40% en los empleos informales.
Más allá de estas cuestiones de género, el mercado de alquileres se encuentra hoy, según el especialista, “bastante ofrecido”, es decir, no hay problemas de oferta y hay una buena demanda. “La gente paga lo que se pide. En 2001 y 2002, muchas veces teníamos que ofrecer un mes y hasta dos meses de alquiler gratis para poder concretar la operación. Hoy, se siguen las reglas del mercado. Si hay casas de $2.000 y se alquilan rápido, es porque hay mucha gente que puede pagarlos. Si no se pudieran pagar, nadie alquilaría”, expresó Debé.
La razón por la cual el mercado está “inundado” de propiedades es las secuelas del 2008 y 2009, “cuando parecía que el 2012 de Nostradamus se iba a adelantar unos años”, acotó, sonriente, el corredor inmobiliario. Con la crisis internacional en ciernes, mucha gente que construyó en 2008 no pudo vender en 2009 y toda esa oferta fue a parar a alquileres.
Pero, si el
mercado inmobiliario se comporta por la ley de la oferta y la demanda, ¿por qué ante mayor oferta no bajan los precios? Debé insistió: “La gente paga los valores del mercado. Además, hay muchos que están ganando buenos sueldos. Yo veo a diario en mi
inmobiliaria particular los bonos de sueldos y hoy cualquier grupo familiar supera los $5.000. Por eso, pueden pagar $2.000 de alquiler”.
Departamentos VIP
Un sector del mercado inmobiliario que viene creciendo a pasos agigantados es el de los departamentos en edificios top, que ofrecen amenities como SUM (salón de usos múltiples), piscina, gimnasio u otras comodidades. En ellos, los alquileres para departamentos de un dormitorio no bajan de los $1.500.
El perfil de los inquilinos es bastante disímil. “Por un lado, están los separados, los ‘grandotes’ de más de 30 años a los que ya no les da para vivir con los padres, mujeres solas con un niño pequeño, matrimonios mayores que se quedaron solos porque se casaron los hijos y la casa les queda grande... Hay de todo, sin olvidar que muchas veces este tipo de gente prefiere un departamento así por cuestiones de seguridad”, cerró Debé.
FUENTE: diariouno.com