Si bien en el Nación no ocultan lo difícil de la tarea, según confiaron las fuentes, ya están trabajando en dos frentes para acompañar el plan oficial. Por una parte, tendrían previsto flexibilizar las condiciones de sus líneas de hipotecarios actuales, al llevar las tasas de interés, que hoy son del orden del 12%, a niveles del 7 u 8% anual, extender el plazo de financiamiento hasta 30 años, y reducir los costos adicionales tradicionalmente asociados a las hipotecas. La idea sería recortar así el costo financiero total de los préstamos a menos del 10% anual, contra el 15% promedio que en la actualidad se convalida en el sistema financiero.
A su vez, la entidad incorporaría los dos cambios normativos contemplados en el proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, y ya reglamentados por el Banco Central, que habilitan a los bancos a financiar hasta el 100% de la
vivienda en el caso de
inmuebles de hasta $ 200.000 y el 90% en el caso de
propiedades de hasta $300.000, y contemplan al inquilino, que pueda dar prueba de su buen historial, como sujeto de
crédito. "Con estas modificaciones quienes hoy tienen ingresos familiares en torno a los $2.600 y $3.000 estarían ahora en condiciones de tomar un crédito hipotecario", aseguran.
En un segundo frente, la entidad que preside Gabriela Ciganotto estudia cómo implementar la propuesta que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, les formuló a los bancos y que apunta a que la cuota de los créditos hipotecarios se ajuste al valor del inmueble, a través de una suerte de "tasa de alquiler". Esta iniciativa estaría destinada principalmente a aquellos casos en donde la tasa de alquiler es superior, en pocas palabras, donde lo que paga el inquilino es proporcionalmente mayor al valor de la propiedad. Esto sucede, por lo general, en las zonas donde las propiedades están menos cotizadas. "Quienes no entren en esta categoría, que hoy tienen
alquileres proporcionalmente más bajos que el valor de la propiedad, podrán tomar la primera opción, las líneas hipotecarias tradicionales, ahora más blandas", explican.
Lo cierto, sin embargo, es que esta parte del paquete es la más verde. La entidad estatal, al igual el resto de los bancos, debe resolver, entre otras cosas, cómo fondear este tipo de créditos sin asumir descalces que afecten la solvencia del banco.
Pese a que la expectativa que se generó en torno a los anuncios del Nación, en el banco confían que la comunicación de las medidas está supeditada a lo que ocurra en el Congreso con el proyecto de ley, dado que podrían luego modificarse algunas de las condiciones de base que había solicitado el Gobierno.
El paquete, por otro lado, aún debe contar con el visto bueno del presidente, Néstor Kirchner. Será él quien definirá el timing del anuncio de los nuevos créditos.
Fuente: www.cityeconomika.com